¿Puede un familiar ser testigo?

Despido calificado como improcedente gracias a la declaración de la madre del trabajador

En el presente post, vamos a analizar una recentísima Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Social, de 11 de Junio.  

Normativa aplicable

Pese a que la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), en su art 377 establece que: «cada parte podrá tachar los testigos propuestos por la contraria en quienes concurran algunas de las causas siguientes: 1.° Ser o haber sido cónyuge o pariente por consanguinidad o afinidad dentro del cuarto grado civil de la parte que lo haya presentado»; el art 92 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social (LRJS) preceptúa: «2. Los testigos no podrán ser tachados, y únicamente en conclusiones, las partes podrán hacer las observaciones que sean oportunas respecto de sus circunstancias personales y de la veracidad de sus manifestaciones. 3. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, la declaración como testigos de personas vinculadas al empresario, trabajador o beneficiario, por relación de parentesco o análoga relación de afectividad, o con posible interés real en la defensa de decisiones empresariales en las que hayan participado o por poder tener procedimientos análogos contra el mismo empresario o contra trabajadores en igual situación, solamente podrá proponerse cuando su testimonio tenga utilidad directa y presencial y no se disponga de otros medios de prueba, con la advertencia a los mismos, en todo caso, de que dichas circunstancias no serán impedimento para las responsabilidades que de su declaración pudieren derivarse». 

En atención al articulado de ambas normas adjetivas ha de concluirse que en los procedimientos sometidos a la normativa laboral, en los que la LRJS tiene preeminencia sobre la LEC,  no hay cabida a la tacha de testimonio. Ahora bien, sólo cabrá la proposición de testimonio de personas con interés en el procedimiento (parentesco, relación o interés real) siempre que dicho testimonio sea de utilidad directa y presencial y no se disponga de otro medio de prueba. 

Es decir, estamos ante un testimonio que ha de considerarse subsidiario y que sólo ha de tenerse en cuenta en determinadas circunstancias (directo y presencial). Habrá supuestos en los que la testifical de familiares ha de ser tenida en consideración de manera plena, y habrá otros supuestos en los que no.

En el caso enjuiciado Juzgado y Tribunal entiende que se dan las circunstancias para considerar prueba plena el testimonio de la madre del Trabajador. Toda vez que queda acreditado que acompañó a su hijo, trabajador: «por ser la persona que le acompañó cuando acudió a hablar con el empleador después de haber sido dado de alta médica, por lo que dicha declaración testifical se entiende pertinente y admisible«.

En resumidas cuentas, la testifical de un familiar o de persona con interés en el procedimiento en el Orden laboral constituye prueba plena, si bien, su proposición ha de ser subsidiaria. Asimismo y cuando nos encontramos esta proposición de contrario, ha de combatirse atacando la utilidad directa en el procedimiento del testimonio y aludiendo a la existencia de otros medios de prueba. No cabe alegación abstracta en contra por haber parentesco, ha de irse un pasó más allá. 

Conclusión

Es IMPORTANTÍSIMO conocer el Orden Jurisdiccional en el que nos encontramos tanto para proponer prueba como para contraalegar las propuestas de contrario, siendo los resultados diametralmente distintos en atención a ello. Así, en el Orden Social es válida la testifical de parientes de forma subsidiaria. 

Contáctanos